La Cooperadora del Hospital Rural de Trevelin atraviesa uno de los momentos más intensos de los últimos años: mientras intenta poner en funcionamiento el nuevo mamógrafo digital adquirido con esfuerzo comunitario, también debe afrontar problemas urgentes en puestos sanitarios, falta de calefacción y necesidades básicas que —según remarcan sus integrantes— deberían ser resueltas por el Estado Provincial.
La presidenta de la cooperadora, Silvia Zalazar, confirmó que la institución decidió hacerse cargo temporalmente del costo de los informes mamográficos para comenzar finalmente a utilizar el nuevo equipo adquirido gracias al aporte solidario de la comunidad.
El mamógrafo, una inversión superior a los 143 millones de pesos, fue comprado tras una fuerte campaña impulsada por vecinos, eventos solidarios y actividades como la Peña de la Independencia y la carrera “Senderos de Trevelin”.
“Hace menos de un año comenzamos con esta ilusión de tener un mamógrafo para Trevelin”, recordó Zalazar.
Según explicó, el equipo quedó instalado y listo para funcionar el 8 de enero. Posteriormente, se realizaron mejoras en la sala, se instalaron aires acondicionados donados por vecinos y en marzo Radiofísica Sanitaria aprobó técnicamente todas las condiciones necesarias. Sin embargo, la demora en la firma de un convenio por parte de la Secretaría de Salud de Chubut impidió hasta ahora el inicio de los estudios.
“Cada día cuenta, cada semana cuenta, cada mes cuenta”, expresó Salazar al remarcar la importancia de detectar de manera temprana patologías mamarias.
Actualmente hay más de 350 mujeres preinscriptas esperando acceder a los estudios. Ante la demora administrativa, la cooperadora decidió afrontar durante un mes el costo de los informes médicos para comenzar con los primeros 100 estudios prioritarios.
El profesional encargado será un especialista de Esquel que ya trabaja tanto en el sistema público como privado de la región.
“Trevelin es el pueblo olvidado”
Las críticas más duras hacia el Gobierno Provincial llegaron por parte del integrante de la cooperadora Javier Smith, quien cuestionó la falta de respuestas en salud, educación e infraestructura básica.
“El mamógrafo estaba listo desde el 8 de enero y recién en marzo vinieron a aprobar la sala. No faltaba nada, simplemente no se hizo antes”, afirmó.
Smith sostuvo que existe una fuerte sensación de abandono hacia Trevelin y cuestionó que, pese a contar con recursos económicos, la provincia no destine fondos mínimos para garantizar el funcionamiento del servicio.
“Siento que Trevelin es el pueblo olvidado de la provincia”, expresó.
Además, remarcó que muchas veces la cooperadora termina cubriendo responsabilidades que corresponden directamente al Estado, organizando campañas para sostener servicios esenciales e incluso impulsando actualmente una colecta para adquirir una ambulancia.
“No debería ser una cooperadora la que tenga que conseguir una ambulancia, pero nos toca acompañar desde nuestro lugar”, sostuvo.
Puestos sanitarios con problemas de gas y calefacción
A la situación del mamógrafo se suma la preocupación por el estado de distintos puestos sanitarios de la región. Belarmino Álvarez, también integrante de la cooperadora, advirtió sobre las dificultades que atraviesan centros de atención de Lago Futalaufquen, Lago Rosario, Aldea Escolar, Los Cipreses y Barrio Alborada (Trevelin)
Según explicó, la cooperadora viene asistiendo con reparaciones básicas, mobiliario, cerramientos y cuestiones vinculadas a la calefacción, debido a la falta de respuestas provinciales.
“Los puestos tienen muchas necesidades y la provincia, que debería ser la primera respondiente, no lo está haciendo”, señaló.
Uno de los casos más preocupantes es el del puesto sanitario de Lago Futalaufquen, donde se habría interrumpido el suministro de gas. La misma situación podría repetirse en otros sectores, poniendo en riesgo la continuidad de la atención médica en plena temporada de bajas temperaturas.
“Si no se vuelve a abastecer el gas, posiblemente los puestos queden sin atención”, advirtió Álvarez.
La problemática también alcanza al espacio terapéutico “El Caldero”, donde unas 40 personas realizan distintos tratamientos y talleres. Allí evalúan utilizar calefacción eléctrica provisoria debido a la falta de gas, aunque reconocen que el costo económico sería muy difícil de sostener.
Pese al complejo panorama, desde la cooperadora destacaron el permanente acompañamiento de la comunidad y aseguraron que continuarán impulsando acciones para sostener la atención sanitaria en Trevelin y sus parajes, mientras reclaman una mayor presencia y respuesta concreta por parte del Estado Provincial.



